STUDY. Vivimos porque Dios sopló Vida en nosotros. By Fabian Massa.


Sobre Ezequiel 16.1 a 13
1. La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos:
2. Hijo de hombre, haz saber a Jerusalén sus abominaciones.
El Señor habla con su profeta y le da revelación sobre el origen de los problemas de la Nación (Israel) le revela cuáles son sus cosas “abominables”, es decir aquellas cosas que le son tan repugnantes que ni siquiera las quiere recordar. Este texto se puede aplicar sobre una comunidad o país y también sobre un individuo.

3. Dirás: Así dice el Señor Yahveh a Jerusalén: Por tu origen y tú nacimiento eres del país de Canaán. Tu padre era amorreo y tu madre hitita.
El problema de Israel era que había nacido como Nación en un territorio habitado por gente ajena a las cosas de Dios. Los amorreos y los hititas eran pueblos que practicaban religiones totalmente opuestas a lo que Dios ordena, entre ellos eran comunes las prácticas idolátricas, brujerías, adivinaciones, el sacrificio de personas adultas y también de niños. Sus sociedades eran a menudo duras, donde los fuertes y poderosos abusaban de los pobres y los débiles.
Si esto lo llevamos a una historia personal, se puede decir que el haber crecido en una familia donde los padres y familiares tenían prácticas y costumbres no piadosas, la persona pudo haber sufrido maltratos desde su más tierna infancia.

4. Cuando naciste, el día en que viniste al mundo, no se te cortó el cordón, no se te lavó con agua para limpiarte, no se te frotó con sal, ni se te envolvió en pañales.
5. Ningún ojo se apiadó de ti para brindarte alguno de estos menesteres, por compasión a ti. Quedaste expuesta en pleno campo, porque dabas repugnancia, el día en que viniste al mundo.
Muchos han crecido con una tremenda falta de afecto, sin mayores cuidados. He ministrado gente que ya de edad madura aún no han podido superar el desamor de su niñez: Algunos fueron abandonados por sus padres y criados por un familiar. Otros fueron abusados por sus familiares más cercanos; incluso una vez una persona me confesó que sus padres lo habían tirado en el campo para que muera y que un caminante lo salvó de una muerte segura.

6. Yo pasé junto a ti y te vi agitándote en tu sangre. Y te dije, cuando estabas en tu sangre: «Vive»,
Pero Dios está diciendo que Él estaba presente en esos momentos y que vio todo lo que pasaba. Entonces dijo.”Vive” y por eso estamos aquí, porque El Señor sopló aliento de Vida sobre nosotros.

7. y te hice crecer como la hierba de los campos. Tú creciste, te desarrollaste, y llegaste a la edad núbil. Se formaron tus senos, tu cabellera creció; pero estabas completamente desnuda.
En esos momentos donde quizá te preguntabas “Y donde estaba Dios” cuando yo estaba solo, luchando por mi vida, a veces en temor de muerte y otras sin nada que comer, con frío y miedo. El Señor dice: “Yo estaba ahí y a pesar de todo te hice crecer”. La escritura habla de Israel como una joven, y hace referencia a un desarrollo y que estaba “desnuda”, esto significa expuesta, indefensa, en vergüenza, en debilidad, sin protección.

8. Entonces pasé yo junto a ti y te vi. Era tu tiempo, el tiempo de los amores. Extendí sobre ti el borde de mi manto y cubrí tu desnudez; me comprometí con juramento, hice alianza contigo - oráculo del señor Yahveh - y tú fuiste mía.
Cubrir la desnudez (tapar la vergüenza) El Señor tomó a la joven por esposa, para darle un nombre y ocuparse de ella. En sentido figurado es el pacto que Dios hace con cada uno de nosotros cuando reconocemos el Nombre de Jesús y hacemos un pacto de ser sus hijos para que Él sea nuestro Padre.

9. Te bañé con agua, lavé la sangre que te cubría, te ungí con óleo.
Esto es: En dicho pacto con El Señor el lavó nuestros pecados, nos limpió de nuestra maldad y nos ungió con el Espíritu Santo.
10. Te puse vestidos recamados, zapatos de cuero fino, una banda de lino fino y un manto de seda.
11. Te adorné con joyas, puse brazaletes en tus muñecas y un collar a tu cuello.
12. Puse un anillo en tu nariz, pendientes en tus orejas, y una espléndida diadema en tu cabeza.
13. Brillabas así de oro y plata, vestida de lino fino, de seda y recamados. Flor de harina, miel y aceite era tu alimento. Te hiciste cada día más hermosa, y llegaste al esplendor de una reina. Ezequiel 16.1 – 13 Biblia de Jerusalén[1].

Todo esto para que empecemos una vida nueva, con la seguridad de que si perseveramos en el Camino, alcanzaremos la Salvación.

Vivimos por que ha sido Su Voluntad que tengamos vida. Algunos de nosotros ya hemos pactado con Él y tenemos una vida nueva.

Otros todavía no lo conocen. Si Ud. pertenece a este grupo, sepa que aún en sus momentos de mayor angustia y oscuridad El Señor estaba allí. Él le dio Vida para darle una oportunidad de conocerlo, porque Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros.

Acérquese a Dios y Él lo limpiará, sanará sus viejas heridas, le mostrará su misericordia y le enseñará Su Voluntad.

Solo Dios puede hacer de nosotros nuevas criaturas, que las cosas viejas pasen y que todo sea hecho nuevo[2].

La Semana 70 está por comenzar. Este es tu tiempo de Salvación, acepta a Cristo en su corazón y comience una vida nueva.


Comentarios

Entradas populares de este blog

ИССЛЕДОВАНИЕ . Мы живем , потому что Бог вдохнул жизнь в нас. По Фабиан Масса.

Дослідження . Один долар і масонські символи . За Фабіан Масса.

STUDY. El culto a la diosa Asera: ¿Es cosa del pasado o esta vigente? By Fabian Massa